¿Qué es la Superintendencia de Bancos de República Dominicana?

La Superintendencia de Bancos de la República Dominicana (SIB) es una entidad que se encarga de la supervisión inmediata de las entidades financieras del país, con la intención y la autonomía correspondiente para que se cumpla lo establecido por la Ley y los Reglamentos financieros impuestos por el Banco Central. 

Además, la Superintendencia de Bancos tiene la facultad de solicitar las provisiones necesarias para cubrir los riesgos financieros; mientras exige la regularización de los incumplimientos a las disposiciones legales y reglamentarias vigentes, e impone sanciones, con la excepción de aquellas que aplique directamente el Banco Central en función de la Ley actual. 

El experto venezolano Carlos Eduardo Salinas Rodríguez, indica que otra de las funciones principales de la SIB es proponer las autorizaciones o revocaciones de las entidades financieras, bajo evaluación previa de la Junta Monetaria conforme a sus acuerdos y reglamentos. 

Desde la Superintendencia de Bancos se impulsan las iniciativas que fortalezcan la prevención del lavado de activos, fraudes o financiamientos a organismos o entidades de dudosa procedencia. La idea es mantener la estabilidad financiera en el país, a través de actividades que permitan la regulación y la supervisión inmediata, a fin de alcanzar un servicio financiero seguro, que permita un desarrollo socio económico estable. 

La realidad, es que sus inicios en la República Dominicana datan de 1869, con el surgimiento del Banco Nacional de Santo Domingo S.A. Pero fue solo en 1909 cuando se promulgó la primera Ley General de Bancos, donde se determinaron las primeras regulaciones específicas para los Bancos Emisores, Hipotecarios y Refaccionarios, lo que dio paso al desarrollo de las instituciones de crédito que comparten las características de los bancos comerciales. 

En ese momento, la regulación, supervisión y control se encontraba a cargo de la Secretaría de Estado (Ministerio de Hacienda).

Sin embargo, el cambio del sistema financiero en la República Dominicana se realizó para el año 1947, donde surgió la Superintendencia de Bancos, ocupada por Virgilio Álvarez, un economista. Aunque, existían limitaciones en la supervisión, la función principal era autorizar el funcionamiento de nuevas entidades u oficinas. 

En 1965 la Ley Nro. 1530 cambió, siendo sustituida por la Ley Nro. 708 (Ley General de Bancos), poniendo a cargo de la Superintendencia de Bancos la aplicación y administración del régimen legal de los bancos, y bajo la dependencia del Ministerio de Hacienda. Además, en el año 1967, se dictó el Reglamento Nro 934, donde se especifican las funciones de la entidad, así como se determinó su estructura organizativa. 

El marco jurídico de la Superintendencia de Bancos se define con la creación de la Ley Nro. 183 – 02 Monetaria y Financiera, donde se le brinda la responsabilidad inmediata de supervisar a los organismos financieros, con la autonomía de proteger los derechos de los usuarios de los servicios financieros y cuidar los fondos de los ahorrantes. 

Pero fue en el año 1983 cuando se estableció como cierre del año fiscal de las instituciones bancarias, el 31 de diciembre de cada año. Mientras que en el año 2002 se produjo una profunda reforma del Sistema Bancario y Financiero Dominicano, dejando la Superintendencia de Bancos como una institución autónoma del Estado, con personalidad jurídica propia. 

Actualmente, lo que busca la Superintendencia de Bancos en la República Dominicana es consolidar un modelo de supervisión integral enmarcado en los riesgos en base a la experiencia local, estableciendo mejores prácticas internacionales, y ofreciendo mejores resultados en cada una de las inspecciones realizadas, permitiendo el uso eficiente de los recursos, concluye Carlos Eduardo Salinas Rodríguez.

Carlos Eduardo Salinas Rodríguez